foto.ahogamiento

Identificando las posibles víctimas de ahogamiento.

Los socorristas tratamos de identificar casi a primer golpe de vista a los bañistas más frágiles y que pueden ser víctimas potenciales de un ahogamiento. Nada más acceder a nuestro puesto y en una primera observación comprobamos de inmediato las características de la playa, condiciones del mar, experiencia y conocimientos de los compañeros y por supuesto número de bañistas y actividades.

En este primer escaneo identificamos los usuarios más frágiles a los que deberemos observar con mayor insistencia.

 Hoy os indicamos diez de ellos:

 1.- Niños

Niños solos, desatendidos o con escasa vigilancia, pueden perder apoyo y ser arrastrados por una ola muy fácilmente

2.- Personas mayores

Personas de edad avanzada que no siempre son conscientes de sus limitaciones o que padecen patologías que pueden agravarse en las playas/piscinas.

3.- Padres con niños

Un padre con uno o varios niños, con nivel del agua por encima de su cintura puede convertirse en un rescate múltiple. Si algo ocurre, por supuesto el padre tratará de sostener a su hijos y tendrá limitada su movilidad.

4.- Turistas, inmigrantes, (nuevos en este arenal)

Personas que no conocen las condiciones de la playa, profundidad, bancos de arena, corrientes, temperaturas… desconocen cual es la zona de baño más segura y en muchas ocasiones no saben nadar.

5.- Bañistas con elementos hinchables y/o flotantes

Usualmente no son grandes nadadores, el elemento flotante es arrastrado por las corrientes y puede alejarles de la costa. Volver contracorriente se convierte en una labor complicada amén del esfuerzo físico que representa.

6.- Personas con alcohol y/o drogas

El alcohol y/o drogas merman las capacidades tanto físicas como psíquicas y por tanto son un problema potencial importante. Casi nunca son conscientes del peligro que corren por influencia de las sustancias que han consumido.

7.- Nadadores con poco dominio del medio acuático

Capaces de nadar pero con poco dominio. Mantienen la cabeza fuera del agua pero se agotan con facilidad. No miden sus fuerzas.

8.- Nadadores lesionados.

Pueden ser buenos nadadores pero alguna circunstancia, picaduras, calambres, golpes… hacen que tomen posturas difíciles tratando de minimizar el dolor o agarrando el miembro lesionado. Suelen ser capaces de pedir ayuda agitando un brazo o gritando.

9.- Usuarios con ropa inadecuada o elementos de seguridad poco efectivos

Bañistas vestidos, sus ropas al mojarse pesan e impiden el movimiento. Flotadores o manguitos que no se ajustan y pueden perder la sujeción al escurrirse dejando al usuario sin protección.

10.- Cualquiera de nosotros

Cualquier persona puede ser una víctima potencial de ahogamiento. Circunstancias especiales e imprevistas pueden hacernos más vulnerables de lo que creemos, corrientes desconocidas por el usuario, golpes de calor, agotamiento, hidrocución…

En el agua, toma precauciones, no te confíes demasiado. La prevención es el mejor socorrista. Si se pudo evitar… no es un accidente, ¿no crees?

 

Share This

Share This

Share this post with your friends!