HISTORIA DE UN RESCATE

Ayer una de nuestras socorristas, al finalizar el horario de servicio de socorrismo, decidió quedarse en la playa jugando a vóley. Habíamos cerrado la playa con bandera amarilla, roja en la corriente balizada y dejamos las banderas en la orilla clavadas como aviso a los bañistas.

A pesar de no estar de servicio, los socorristas no podemos evitar permanecer atentos si estamos en entornos acuáticos, esa actitud hizo que Macarena viese a un niño cerca de la línea de boyas (a unos 200 metros de la orilla), atenta a su forma de actuar, tuvo claro que se estaba ahogando.

A pesar de la mala mar y de no disponer de material de rescate, Maca se lanzó a buscarle.

Cuando llegó hasta él, el niño agotado por el esfuerzo se desmayó. Nuestra socorrista, con buen criterio, viendo que el mar estaba muy complicado y que no podría llegar remolcando al peque, nadó hasta la boya y allí trató de recuperarlo mientras esperaba que llegase ayuda.

Tras unos minutos el niño recuperó la conciencia, le pidió que lo abrazase y le preguntó si estaban vivos y si iban a morir allí.

Macarena lo mantuvo abrazado a ella y fue tranquilizándole. Un cuarto de hora después llegó la lancha del práctico del puerto.

Lamentablemente las condiciones del mar eran muy complicadas y no pudieron subirles a la embarcación.

Le lanzaron un aro salvavidas a Macarena  y le indicaron que debía volver a la orilla remolcando al niño.

En un esfuerzo titánico, imaginad como estaba el mar si ni siquiera les pudieron subir a la lancha,  Macarena consiguió llegar a la orilla con el niño que ya en tierra se abrazaba a ella, no quería separarse y le preguntaba si podría volver a verla.

Afortunadamente Maca es nadadora en aguas abiertas, de otro modo, no hubiese llegado a tierra.

Así reconoce su actuación Policía Portuaria de Baleares:

Finalmente, el pequeño fue trasladado al hospital para revisar su estado y nuestra Macarena volvió a casa agotada, pero feliz de haberlo conseguido.

Desde aquí nuestro homenaje para nuestra socorrista, esperamos que se produzca ese reencuentro con el pequeño para volver a abrazarse, esta vez fuera de peligro.

Macarena, eres una gran socorrista pero eres todavía mejor persona.

Nuestro reconocimiento y un aplauso a tu valentía.

Estamos orgullosos de tenerte en nuestro equipo

No podemos cerrar este post sin recordaros la importancia de vigilar a los niños mientras están en el agua. Recuerda seguir los consejos de OjOPequeAlAgua, campaña para prevenir ahogamientos infantiles.

Share This

Share This

Share this post with your friends!