tià-moto

Tenemos que agradecer nuestro post de hoy a Delta2, nuestro jefe de supervisores y mano derecha de nuestra coordinadora de playas. Sebastián Mulet, gran profesional y mejor persona. Si algo le caracteriza es su humildad, saber hacer y empatía con que resuelve cualquier situación que se presente. Gran deportista, excelente nadador y un loco de las motos, experto en ellas por tierra y mar.

Muchas gracias Tià, por ayudarnos a entender la importancia de las motos acuáticas en un servicio de socorrismo pero sobretodo por esa maravillosa sonrisa que regalas permanentemente.

motos.de.rescate

Me gustaría poder tener un punto de objetividad a la hora de realizar este “articulo” pero no puedo, soy un apasionado de las motos, y esa pasión se traslada a las motos acuáticas de rescate. Quizás solo unos pocos van a poder entender esta sensación, y es que solo hay una cosa más bonita que ver la fuerza de la mar en todo su esplendor, y es tener la suerte de poder estar navegando en ella cuando el sol se pone.

Si se carece de esa pasión por las motos, difícilmente se podrá ser un/a buen/a patrón, o este/a podrá disfrutar de ellas completamente. Llevan muchísimo trabajo de mantenimiento y cuidado, y para que nos entendamos, pasas más tiempo con ella en boxes que sobre la pista.

Tengo que mencionar a nuestra coordinadora de playas, que, aun no siendo su cometido, se ha encargado de enseñar a todos los patrones y socorristas con titulación náutica, de primera mano y uno por uno, a hacer aproximaciones, realizar rescates, evacuaciones, subir la moto a las plataformas, el cuidado y mantenimiento de las motos náuticas, colocación de fondeos, camilla… porque manejar una moto acuática de rescate y realizar estas labores no te las explican en el P.E.R, mi agradecimiento a nuestra responsable en playas, Gloria Carrión por esa labor docente y formadora, ha sido fundamental a la hora de seguir creciendo y formándome como socorrista.

Me gustaría compartir con vosotros algunas cosas sobre las motos de agua en nuestro servicio de socorrismo, como se utilizan, quien se ocupa de ellas, que importancia tienen…

Patrón/socorrista:

Es el/la encargado/a y máximo responsable de la moto. Debe conocer la moto a la perfección para encontrar una posible falla mecánica y solventarla cuanto antes para que no se agrave, saber perfectamente como ruge el motor, comprobar la marcha atrás y tener capacidad de reacción en el caso de que la moto acuática haya absorbido un cabo o plástico por la turbina. Por eso es bueno además, tener ligeras nociones de mecánica.

El/la patrón irá colocado de pie para compensar los saltos y giros. Tiene que tener una extrema agilidad, capacidad de reacción, dominio perfecto de la moto, conocer como funciona cada moto acuática de salvamento y como reacciona a giros, rectas, oleaje, viento… Sin descuidar la forma física, desgasta muchísimo y sin una buena condición física no se le podrá sacar nunca el máximo rendimiento a la moto acuática.

Debe tener un dominio absoluto y saber cómo afrontar las olas y las rompientes. Siempre se evitará romper las olas y se intentará pasar por encima de ellas. Nos situaremos perpendicular a la ola, nos agacharemos y flexionaremos las rodillas, aceleraremos ligeramente antes de la llegada de la ola para mantener el movimiento y garantizar un impacto limpio evitando ser impulsados hacia atrás. En el momento del impacto avisaremos a nuestro compañero/a y colocaremos la barbilla en el pecho, cuando la proa sale de la ola reduciremos la velocidad para que la proa baje, posteriormente nos aseguraremos que el rescatador continúa en la camilla de rescate. En caso de vernos obligados a romper la ola, flexionaremos las rodillas, agacharemos el cuerpo y aceleraremos en el último momento con la potencia suficiente para pasar por debajo de la ola.

Socorrista rescatador de la moto acuática

Puede ir sentado en el asiento posterior al del patrón, o bien, ir tumbado en la camilla de salvamento. Si va tumbado en la camilla de salvamento, deberá tener una perfecta coordinación con el/la patrón para conseguir la mayor estabilidad posible en los saltos y giros. Se colocará boca abajo con el centro de gravedad lo más bajo posible para aumentar la estabilidad, con los brazos agarrados a los asideros laterales próximos a la parte delantera, las piernas flexionadas y los pies lo más cerca posible de la parte inferior de la camilla.

Patrón y socorrista auxiliar

Deben tener la máxima compenetración posible, conocerse entre ellos/as y saber que códigos, movimientos y avisos darse en una emergencia, tener un protocolo estipulado que indica por el lado de la moto por el que mantendremos el contacto con la víctima, embarcación y lo mismo para subir a la víctima a la camilla de rescate. También en acantilados y zonas rocosas en las que el/la patrón no puede aproximarse a la víctima sin correr riesgo, cuando el/la socorrista auxiliar ha establecido contacto con la víctima y está listo para que la moto les remolque a un lugar seguro para la posterior extracción con la moto acuática de rescate, realiza unas señales para que se proceda al remolque. Esto no lo dejamos a la suerte, lo entrenamos y practicamos con los patrones y los socorristas auxiliares.

Importancia de la moto acuática de salvamento

En playas grandes se dispone de varias motos acuáticas, cada una con sus características, sus fortalezas y factores a tener en cuenta, sin olvidarnos de sus puertos y plataformas de amarre. Las motos acuáticas de salvamento son el método más rápido, ágil y eficaz de conseguir llegar a una víctima. Y en la mayoría de condiciones meteorológicas y lugares de difícil acceso, debido a su tamaño y su poco calado.

Nos permite realizar vigilancia dinámica para tener un mayor control sobre los bañistas alejados y hacer un servicio de prevención, realizar rescates a cualquier tipo de víctimas, así como a personas de embarcaciones, windsurf o similar que tengan dificultades de regresar a la orilla y peligre su vida.

Realizar rescates en rompientes de olas, precipitados por acantilados, o que hayan quedado aislados. Además de rastreo de personas en caso de pérdidas. En caso de personas con politraumatismo o accidente cervical se puede realizar la evacuación y rescate, siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan y el/la patrón y el resto de socorristas auxiliares de la moto tengan los conocimientos y práctica necesaria para poder realizarlo sin incrementar el riesgo de lesión.

Toda moto acuática de rescate debe estar equipada con una camilla de rescate en la parte posterior de ésta. Para poder asegurarla tendrá que tener en la popa unos anclajes, llevará uno central y uno en cada lateral pudiendo ser más.

Camilla de rescate

Existen varias medidas y tamaños en función del lugar de trabajo. Deben ser capaces de soportar el peso de dos adultos y están formadas por una placa antideslizante en la parte superior. La parte inferior estará compuesta de una placa de polietileno dura, que aporta resistencia y mejor deslizamiento, el grueso de la camilla estará compuesto por espuma reticulada y todos los materiales tendrán que estar unidos entre si con soldaduras térmicas. La parte delantera de la camilla tendrá que estar redondeada para que permita el giro, favoreciendo los cambios de dirección de la moto, y llevará un capuchón de polietileno que protegerá la tabla a modo de parachoques con la popa. Estará dotada de unos asideros para poder anclarla a la popa de la moto y de unas asas en la parte frontal y laterales para permitir el agarre a socorrista y víctima. Es muy importante que la parte trasera de la tabla haga una pequeña curva hacia abajo para que ofrezca menos resistencia a la hora de subir a una víctima.

Gracias a esta camilla de rescate, a la experiencia y competencia del patrón y el/la socorrista auxiliar se han realizado múltiples evacuaciones de usuarios en acantilados y zonas de difícil acceso con un resultado excelente.

El día a día del patrón.

Cuando la moto llega a playa el/la patrón previamente se ha tenido que asegurar que tiene fondeo y que las condiciones de la mar lo permiten. Este fondeo, ha sido colocado por el patrón, asegurándose de enterrarlo bien, atar un cabo que lo señalice y otro cabo con 3 medidas diferentes en él para tener un abanico más amplio de posibilidades a la hora de dejar la moto en playa, de este modo, nos aseguramos que podremos colocarla en la posición que menos sufra por el oleaje. Es muy frecuente que del desgaste se tengan que cambiar los cabos cada cierto tiempo, eso implica volver a trenzar el cabo y colocar 3 gazas a distinto nivel. La moto lleva un cabo trenzado de forma circular en la asidera de proa, que nos servirá para unirla al cabo del fondeo con un mosquetón. De este modo cuando el/la patrón sale a una emergencia tiene que quitar el mosquetón y salir a la emergencia. Siempre que se llega a playa se tiene que colocar la camilla de rescate a la moto, asegurándonos que el juego que nos dé sea el óptimo para poder afrontar los giros y olas con dos personas adultas en ella sin perder estabilidad. Al finalizar la jornada debe quitarse y endulzar, como el resto de material del patrón.

El/la patrón siempre es el/la último/a miembro de la plantilla en abandonar la playa cuando finaliza la jornada, para posteriormente dejar la moto en el puerto. Quizás solo sepan unos pocos las motos se suben a una plataforma que nos es asignada según el plan de salvamento, subirla y bajarla a dicha plataforma es una labor delicada, asegurar bien la plataforma al pantalán y la moto a estos dos, esa también es labor del patrón, se tiene que tener extrema destreza para maniobrar sin golpear a los demás navíos. Al llegar a puerto después de la jornada laboral y ya fuera de horario de vigilancia en playa, el patrón debe encargarse de achicar toda el agua de la sentina, anotar las horas y el nivel de combustible disponible, hacer el circuito al motor, en los días señalados embadurnar de aceite juntas y partes del motor más delicadas para que no se deterioren, limpiar la moto con agua dulce para quitar el salitre, amarrar bien la moto a plataforma y pantalán, bloquear el sistema eléctrico de la moto, verificar que la turbina no toca el agua, y dejar la bolsa estanca operativa y limpia para el patrón que se encargue de pilotarla al día siguiente.

Como se puede observar lleva un trabajo difícil de apreciar desde el exterior, y conllevan mucho tiempo, cuidado y dedicación, pero si te gustan las motos compensa, y mucho…

Al solventar una emergencia con la moto acuática de salvamento, poniendo a prueba tu destreza y la coordinación entre tus compañeros, te impulsa a seguir esforzándote y dedicarle el mismo tiempo o incluso más para conseguir que la próxima intervención sea más perfecta, segura y rápida. Es una sensación de enorme realización personal y colectiva que te une muchísimo a tus compañer@s y hace equipo.

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