Consejos de tu socorrista

 

para socorristas novatos… y no tan novatos.

 

Mayo marca el inicio de temporada para nosotros en muchas playas e instalaciones acuáticas, en aproximadamente un mes se incorporarán miles de socorristas en playas, hoteles, parques acuáticos, piscinas… algunos de ellos ya veteranos, otros que por primera vez desarrollarán la ocupación de SOS, también los habrá que sea su primer trabajo.

Nuestros consejos de hoy están dirigidos a ellos, a los novatos, los que empiezan, de socorrista a socorrista. 

Pero no creas que a los que tienen experiencia les sobra oírlos una vez más.

Nunca es demasiado en cuestión de prevención porque ese es siempre el primer consejo, el segundo, el tercero… prevención, prevención y prevención, siempre prevención, tanto para ti y tu equipo como para los usuarios de la playa o instalación acuática en la que prestes servicio.

1.- Primero tu seguridad

Nunca te lances al rescate solo o sin pensar. Hay que actuar rápido sí, pero hay que actuar con criterio.

¿Recuerdas la conducta PAS?. Empezamos por proteger: a ti mismo y a tu equipo. Imagina que tus compañeros tienen que salir a rescatarte además de la víctima a la que tratabas de ayudar, no lo olvides: sin rescatista, no hay rescate

El siguiente paso es avisar, los SOS disponemos de medios para comunicarnos, walkie, teléfono…, el protocolo del lugar que vigilas te indica si debes llamar a tu supervisor o directamente al 1-1-2.

Por último y después de valorar la situación socorrer.

 

2.- Prevención de riesgos

El desarrollo de nuestro trabajo conlleva una serie de riesgos que debemos prevenir.

Además de los obvios por el peligro que puede suponer un rescate en el medio acuático, estamos expuestos a las condiciones ambientales, calor o frío, humedad, radiación solar… caídas, sobrecargas por transporte de material o personas rescatadas, cortes… para aquellos que trabajan en piscinas o parques la exposición al cloro y otros productos químicos…

Utiliza tu equipo de autoprotección para minimizar estos riesgos.

La crema solar, un calzado adecuado, guantes estériles, mascarilla de RCP…

Además de esas medidas es importante que te recicles y estés al día de las técnicas, practicarlas ayuda a controlar los nervios en caso de intervención.

Mantén la forma física, un SOS que no está en forma es un riesgo para sí mismo, para su equipo y para los bañistas. Teórica y práctica, el mejor seguro para ti y para todos.

3.- No des nada por hecho, compruébalo

Y el tercer consejo de hoy… no supongas nada, aunque creas que las cosas están en su sitio y las personas también, haz la comprobación oportuna, hablamos de usuarios pero también hablamos de tus compañeros, del material.

Ese minuto que crees que te ahorras se convierte en un problema grave si tenemos que intervenir.

Bienvenidos al mundo del socorrismo a los recién incorporados y feliz día del trabajo a todos.

Share This

Share This

Share this post with your friends!