Consejos de tu socorrista para cuidar tus pies:

 

No me pises… que llevo chanclas

 

Ahora sí ha llegado el verano, chanclas en muchos de los pies. ¡Qué fresquitas y qué cómodas…! pero… parece que tienen algún inconveniente. La chanclas fueron concebidas para utilizar en superficies blandas, como la hierba o la arena y un tiempo no demasiado largo. Te dejamos algunos consejos que te ayudarán a disfrutar de ellas sin sufrir los inconvenientes de su utilización. Recuerda que el primer objetivo de un calzado es el de proteger y dar estabilidad al pie y las chancletas no cumplen esta función.

 

Aunque te sientas muy cómodo con ellas, para los pies no lo son tanto. Ten en cuenta que el modo de caminar se modifica, al no llevar sujeción hay que hacer un esfuerzo añadido con los dedos y con algunos grupos musculares para sujetarlas y que no se nos caigan. Esos músculos pueden sobrecargarse si nos excedemos en el tiempo de uso. No hagas largas caminatas con ellas, tus pasos son mucho más cortos, tienes que invertir mayor esfuerzo para recorrer menor distancia.

 

Son completamente planas y suelen tener una suela fina que no es suficiente para absorber los impactos en el suelo que hacemos al caminar, sufren las rodillas, caderas y la espalda pudiendo generar molestias y lesiones si se abusa de su uso. Además de eso… ¿a quien no se le ha salido la chancla y se ha caído?, no es un calzado seguro, provoca resbalones y caídas. Depende el lugar por el que tengamos que caminar nos exponemos a dedos y uñas rotas, cortes…  el pie queda totalmente al aire y sin protección ninguna. Se les atribuye la aparición de fascitis plantar en algunos casos, es una inflamación en la planta del pie que produce dolor, rigidez y cansancio.

 

Son muchas las actividades que no debes practicar con chanclas. Conducir con ellas es peligroso, pueden engancharse en los pedales y provocar un accidente, es una imprudencia que además puede generarte una multa. No hagas deporte puedes torcerte el tobillo con facilidad. Algunas actividades acuáticas necesitan calzado especial, chanclas cerradas o que se sujeten con una cinta posterior para evitar que el pie se salga fácilmente.

 

Nuestros consejos de hoy para disfrutar de las chanclas durante el verano:

 

1.- Úsalas con moderación, para ir a la piscina o playa, no las lleves todo el día

 

2.- Utiliza las que tienen una suela más gruesa que amortigue al caminar y sea antideslizante

 

3.- Elige las que tengan algo de sujeción al talón se distribuye mejor el esfuerzo

 

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